Uno de los momentos más alarmantes y que causa mayor preocupación es cuando comenzamos a realizar cambios de velocidad de nuestro coche y de repente oímos estruendosos ruidos. Aquí explicamos algunas de las averías usuales que presentan las cajas de cambios.

Caja de cambios

Las cajas de cambios son dispositivos de ejes y engranajes que se encargan de adaptar la velocidad de giro del motor a las distintas necesidades de velocidad y potencia.

 

Básicamente existen dos tipos de cajas de cambios: Las automáticas y las manuales

 

Las automáticas o llamadas también hidromáticas:

Realizan los cambios de forma autónoma.

 

Las manuales:

Necesitan de la intervención del conductor y ofrecen mayor potencia. Las cajas de cambios presentan en la mayoría de los casos fallas originadas por falta de mantenimiento y por desgaste debido al tiempo de uso. El desacople de los engranajes y la falta de aceite provocan daños que deben remediarse inmediatamente para recuperar la funcionalidad de nuestro coche.

Desgaste por el tiempo

Usualmente cuando las cajas de cambios presentan problemas, de ruidos o de dificultad para realizar cambios de marcha, el origen de las fallas se debe a tiempo de uso de la pieza o de falta de mantenimiento. Recordemos que la caja de cambios es un complejo sistema de engranajes que deben estar acoplados milimétricamente, sin juego alguno, y el tiempo hace que esos engranajes se desgasten, lo que provoca los molestos ruidos y las trabas para encajar las velocidades. La holgura entre los engranajes y el desgaste de los cojinetes son los causantes de los ruidos molestos en nuestro coche. Cuando este tipo de fallas se presentan, la solución es desmontar y abrir la caja para ajustar los mecanismos; sin embargo, aunque suene fácil decirlo, es un trabajo que usualmente supera los miles de euros.

Condiciones del aceite

Otra de las averías que usualmente sufren las cajas de cambio se debe a fallas en la lubricación. El aceite de la caja de cambios debe sustituirse periódicamente y debe emplearse el indicado especialmente para nuestro vehículo. Usar aceites para cajas de cambio de mala calidad o con especificaciones inadecuadas conlleva al riesgo de un mal mayor y de precios inalcanzables. Debemos revisar cada cierto tiempo el nivel y las condiciones del aceite de la caja pues las fugas y las condiciones de la bomba de aceite pueden originar daños costosos. Un síntoma de una falla en la caja de cambios es el olor a aceite quemado. Tengamos siempre en mente que la caja debe estar lubricada de forma permanente y segura para que cumpla su función sin problemas.

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